26th January 2009
Cada vez están mas cerca los primeros minutos de Iago Falqué con el primer equipo de la Juventus. El sábado, ante la Fiore, compartió banco con Poulsen, Iaquinta, Giovinco, Zanetti y Del Piero, y vió como la veccia signora se hizo con la victoria y sigue los pasos del Inter.
Todavía no ha debutado, pero a sus 18 años, se presenta un futuro muy prometedor al gallego:
Mi sueño es hacer historia con la Juve, estoy entrenando duro cada día para que esto suceda. Las cosas están yendo bien aquí. Estar lejos de mi familia es difícil, pero esta era una oportunidad que no podía rechazar.
[Alessandro] Del Piero y [Pavel] Nedved son campeones. Con el balón en los pies son genios, pero también son gente común y muy humildes. Con Ranieri tengo una relación normal, trato de seguir sus indicaciones durante los entrenamientos.
No sé cuando mi debut en el primer equipo será. Podría ser muy pronto, podría ser en un año o dos. Esa es la decisión del entrenador.
46 años después, un español jugará en la Juve. Y el anterior fué el gran Luis del Sol.
15th January 2009
Desde hace unos meses, el padre de Carmela Silva, la portavoz del PSOE en el Senado, vive en Turín junto a su nieto, la futura estrella de la Juve Iago Falque, Il Toro . ¿El motivo?: «Para mí es una gran ilusión estar con él, lo llevo siguiendo desde chiquito. En Brunete, en Barcelona… Y luego cuando se vino para aquí, la madre no podía venir y el padre tampoco. Al final dijeron: ‘El abuelo’, y vino el abuelo. Yo pensé que el niño no podía estar solo, aunque ya no sea tan niño. Y me vine tan gustoso».
Aunque su hija Carmela asegura que hasta hace poco no sabía «ni calentar la leche», Carlos Silva se las arregla para que nada le falte al ex jugador del Victoria de Vigo y Barça. «En la casa me manejo bien -sostiene-. Iago hace una comida muy sencilla: pasta con bonito, un par de bistecs de ternera, una pechuga de pollo, arroz, ensalada… Hago la comida para él y luego hago lo mío: patatas guisadas con carne, paellita, tortillita española. Para lo de la limpieza tenemos una señora boliviana, que aparte de ayudarnos con las tareas es casi mi intérprete. Nos iban a mandar una italiana, pero yo les dije: ‘Me parece que no nos vamos a entender’».
Y es que el idioma es una de las principales barreras que ha encontrado el futbolista, de 18 años, en su adaptación a Italia. Para su abuelo, sin embargo, la diferencia de lenguas no es problema: «Aquí con el idioma les tengo que decir: ‘piano, piano’, porque hablan muy rápido. Me defiendo bien porque no hago cosas complicadas. Para ir al supermercado a comprar siempre voy directo a lo que necesito y si es algo especial le pregunto a la señora, le digo: ‘Cristina cómo se dice esto’, y voy y lo pido».
Hacerse a todo es costumbre en alguien que hasta desembocar en su trabajo de pintor decorador saltó de un oficio a otro. «Fui camarero, caramelero y yo que sé cuántas cosas más», explica. Ahora, su dedicación es Iago Falque, y en esto cuenta con mucha experiencia: «Llevo siguiendo al niño desde los tres años, desde que salía de la caravana con el balón cuando estábamos en el cámping del Estanque Dorado, en Vigo. Tengo tres nietas maravillosas, primas de Iago, y después vino él. Cuando mi hija quedó embarazada, ella decía: ‘Va a ser otra niña’ y yo le decía que no y al final nació el futbolista. Nació para el fútbol y punto».
Al abuelo también le encanta el deporte en el que triunfa su nieto, así que no le costó ningún esfuerzo seguirlo a todas partes «desde benjamines».
Solo en los partidos de local
Ahora, además de mimarlo en casa, lo acompaña al estadio en los partidos que juega de local. Su pena, no poder seguirlo en los desplazamientos. «Tenemos coche, pero yo no tengo carné. No me dio nunca por sacármelo, tenía miedo de hacerle daño a alguien, y ahora es de lo que más me arrepiento. Si tuviera carné seguiría a Iago a cualquier partido».
Cuando el futbolista juega fuera, el abuelo tampoco deja de lado su afición al fútbol: «Me acerco a Delle Alpi a ver al primer equipo». El chico milita habitualmente en el filial [el Primavera], donde ya firma maravillas. «Hace cuatro semanas hizo un hat trick , como los que hacía en Barcelona -comenta orgulloso Carlos-. Yo los veía desde la grada y me salía del corazón decir: ‘¡Este es mi nieto!’ Esa es la mayor alegría. Soy madridista, pero cuidado, ahora soy de la Juve, a morir, y mañana seré de donde sea él».
Tanto amor de abuelo se concentra en un deseo: «Mi ilusión sería que Ranieri le dijera arriba Iago y que Iago pegara el salto. Quiera Dios que pronto vaya yo a Torino a ver a Iago jugar contra el Inter. Y que meta los dos goles de la derrota del Inter. Que llegue ya al primer equipo. Esa es la ilusión de mi vida, verlo allá arriba, y entonces diré: ‘Ahora, cuando quiera, el Señor puede llevarme’»
Fuente La Voz de Galicia Periodista: Xurxo Fernández